sábado 11 de julio de 2009

por pura nostalgia resubo estas inflexiones



me estaré volviendo viejo

sábado 20 de diciembre de 2008

Romano Pérez envía este mail:

AMIGOS, POR FAVOR LEAN EL ADJUNTO.
CORDIALES PENSAMIENTOS,
Francisco.

Después de leer "cordiales pensamientos" uno queda deshecho, ya nada será lo mismo, no quedan fuerzas para abrir el adjunto. ¿qué clase de persona inicia un mensaje con la palabra "amigo" e inmediatamente te lanza una granada con "cordiales pensamientos"?
Por dios.



Recuerdo también que Gabo Petrelli el lunes toca en La Vuelta del Siglo. Y que voy a estar (no sé cómo) leyendo algo en el escenario. Leyendo algo no, voy a leer un poema de Lía Sosa, tal vez uno de Meliza y/o Leguizamón. Yo leo, Gabo toca y el público padecerá esas lecturas o caerá demolido ante la contundencia de un buen poema. Ojalá que la poesía sirva también para matar y morir.

Tal vez sea una condición necesaria que la poesía funcione como suicidio asistido, lejos de las penas de la ley. Se debe morir a cada letra cuando se escribe una poesía, si no, no sirve. Si la poesía no quiebra la percepción del mundo, no sirve. Si un poema no mata a otro poema, no sirve. Ayer presentado el libro new de Meliza me di cuenta (por las malas, siempre me doy cuenta por las malas) que un poema vive de matar a otros poemas, que crece y se expande como deuda interna. Que los buenos poemas te cambian la vida o terminan en las fichas de alguna biblioteca popular. Que si no sangran (si no escupen sangre) son meros adornos. Y ayer, en la presentación, le quise preguntar al poema tantas cosas y el poema se volvió infranqueable; el poema vino a ser una pared. Y tal vez radique ahí lo bueno de un buen poema: es totalitario.

También me di cuenta que el poema supera al autor, ampliamente.

Si el autor intenta ser más que el poema, ni el uno ni el otro sirve para nada. Y sobran autores en Jujuy. Y falta poesía en Jujuy.

Y el lunes estaré leyendo poesía, con la libertad de elegir aquellas que me gustan, aquellas poesías en las que CREO.





Recordar dentro de 7 días

Sigo escribiendo porque cuesta entender este fenómeno (o milagro) de estar despierto luego de anoche. ¿No era, acaso, el fin del mundo? Es la última vez que me engañan con la mejor noche de “tu” vida. La próxima mejor noche directamente no voy. Porque los vendedores de tours nocturnos no te avisan que al día siguiente es el día siguiente. Deberían indemnizar a la gente que al día siguiente se tienen que levantar y paf, toda la realidad de una sola vez en el medio de la frente.





Anotaciones de Sander encontradas por ahí

“Lo que no termino de entender es la impotencia de no hacer lo correcto en los momentos correctos. No hacerlo por la simple razón de no querer proceder como corresponde. Y muchas veces esa postura es vista como desidia, como actitud irresponsable, inmadura. Y nadie ve (o no quieren hacerlo) que no hago lo que debo hacer porque no quiero. Nadie ve que quiero perder. Por ahí pasan los fracasos de estos 30 años, la búsqueda diaria de problemas, el embrollo de la mujer y los hijos y las mascotas, las cuotas que nunca puedo pagar, la furia eyectada en las maquinitas del casino doblando los premios que no quiero cobrar. Perder, a propósito, no asumir ese futuro promisorio que vieron todos y no quise asumir, un non future anacrónico de este clase media imbécil. De ahí el amor a cuentagotas. Entre mezquino y abyecto y fugaz y todo lo demás también. Y Juana de los Ángeles que no entiende nada. Y Juana de los Ángeles que pretende que lleve una vida normal las 24 horas, a pesar de que se da cuenta que finjo pero no le importa; sólo le importa que la vean con su “marido” y los hermosos hijitos ¡qué linda familia! Y cada impostura me cuesta un trozo más de vida, cada día. Y se relaciona tal vez también con esa aptitud loable para la derrota; es parte de ese modus vivendi que no alcanza ni el empate. Me odio por las noches”.

Salimos a las 6, dijo papá.

Como un chorro a cuenta gotas

como dosificador del amor

Como un espiral en línea recta

como fugarse del espejo

como los zapatos de un boy scout

Como un teclado en sáncristo

Como una noche al mediodía, como un beso con los ojos abiertos

Como un gato, como un perro, como un zoológico de rugido de sensaciones en la panza

Como mariposas grises

Como un chupetín de plástico

Como una alegría sinfín.

Como los días pasan, como las noches se quedan, como aquellas medias tardes buscando rayos de sol entre el follaje de tus pestañas.

Como los restos de un circo, como los bigotes falsos de un disfraz

Como el reloj de piedra al que le gira la sombra

Como el violeta, como el beige, como el rosa clarito

Como una espada de pasto

Como una alfombra de posibilidades

Como un teléfono a pedales

Como una isla acompañada

Como un acompañante que silba en una esquina

Como un desliz de nieve

Como un abuso de comos

Como una poesía que no te alcanza

Como una novela

Como el pórtico

Como el abogado que no fui

Como el escritor que cada letra abandona

Como esos yo que son ellos mismos

Como el ideal que el otro te arruina

Como ser solidario con los vegetales

Como una lesbiana viviendo en tu casa

Como palabras de aliento que empañan los vidrios

Salimos a las 6, dijo papá. Y me cago en papá



parece no terminar, pero sigo buscando

Y hay ciertos espacios que la literatura ocupa con descaro y sin ponerse colorada. El ejemplo más claro es ahora… pero cómo explicarlo? Cómo decir que (o para qué) recién me levanto de una noche que parecía el final de la felicidad y me doy cuenta que la vida sigue, que ahí están los autos en la calle y las señoras que salen a caminar. Y el teléfono, y la música y los hijos y las amantes. Ahí está todo y ayer parecía que era el summun, el pico de la extrema felicidad y ese deseo de terminar en ese momento exacto, como los jugadores que se retiran y arman un partido despedida con amigos y los colman de homenajes y palabras y afecto. Y chau, una despedida. Pero me cago en la mierda, resulta que lo de anoche fue sólo lo de anoche. Ya puse la pava; voy a revisar los obituarios para confirmar que anoche no morí; no puedo seguir viviendo hoy con semejante duda.

sábado 6 de diciembre de 2008

Un amigo vuelve a casa





domingo 30 de noviembre de 2008

-¿Le gusta leer, escuchar música?

- No, odio leer. Yo leo y a la segunda o tercera hoja ya estoy viéndole el final. Eso me quita el entusiasmo. Con las películas me pasa lo mismo. Música, sí, me gusta el tango y el folklore.


Luis Barrionuevo a La Nación

miércoles 29 de octubre de 2008

Los Derechos del Lector

Daniel Pennac en este texto explora la relación del lector con el libro y critica fuertemente la pedagogía contemporánea y la forma en la cual se le enseña a los niños a leer. "No se puede forzar la curiosidad, se le debe despertar", es una de las máximas que atraviesa el libro.





Los Derechos del Lector, según Pennac:
  • El derecho de no leer un libro.
  • El derecho de saltar las páginas.
  • El derecho de no terminar un libro.
  • El derecho de releer.
  • El derecho de leer lo que sea.
  • El derecho al Bovaryismo (enfermedad textual transmisible).
  • El derecho de leer donde sea.
  • El derecho de buscar libros, abrirlos en donde sea y leer un pedazo.
  • El derecho de leer en voz alta.
  • El derecho de callarse.
De esta manera, Pennac desarrolla cada punto para crear un fabuloso contrapeso a la pedagogía estéril de los salones de clases, deben leer El Quijote porque sí, tienen tres semanas para comerse 400 páginas de una novela. Pennac nos lleva a recuperar lo fabuloso y maravilloso que puede ser la lectura, y a reivindicar la libertad de cada quién de situarse con respecto a este arte.

Algunos capítulos del libro por acá...

lunes 27 de octubre de 2008

En Salta

El viernes 31 de Octubre a las 20:30 hs., se presenta la Revista Cultural INTRAVENOSA en el Salón Pro Cultura, en Mitre 331, pleno centro de la ciudad de Salta. mas...
Allí estaremos.

miércoles 22 de octubre de 2008

Violentas orgías

Jujuy. Es macho pero los otros canes lo acosan sexualmente, provocando escándalos que no dejan descansar a los vecinos. Sospechan que está enfermo de rabia y siguen esperando que se lo lleve la perrera.

La extraña situación del animal alertó a los vecinos que durante tres días, sin ningún éxito, solicitaron la intervención municipal ya que muestra síntomas de padecer alguna enfermedad, que temen, pueda ser la rabia.

Todo comenzó hace una semana cuando el perro llegó a las 40 Viviendas de Prensa en el barrio de Chijra y se quedó merodeando por las calles, perseguido implacablemente por otros canes que lo confundían con una hembra. Las grescas entre los fogosos pretendientes no sólo generan escándalos a altas horas de la noche, perturbando el descanso de los vecinos, sino también que en ocasiones son una amenaza grave para los transeúntes, que están obligados a circular por el mismo lugar en que se celebran las violentas orgías.

Los habitantes de la zona pensaban que se trataba de una perra en celo pero comprobaron con asombro que el objeto de las enardecidas pasiones era nada más ni nada menos que ese escuálido can de manchas blancas y negras que por momentos se tenía que arrojar al piso para librarse del acoso de los amantes o se mantenía algún tiempo en pie, en actitud resignada.

Las cosas llegaron a tal punto, que el sábado se presentó en el barrio un funcionario de la comuna, alertado por los vecinos. La autoridad pudo comprobar, no sin asombro, que efectivamente, el perro forastero era asediado de una forma brutal por otros machos y por momentos quedaba tendido en el suelo, exhausto. El origen de fenómeno tan extraño podría ser una afección de tipo hormonal, dijo.

Al funcionario se le explicó también que el animal permanece durante muchas horas echado en las veredas, sin comer, con la mirada perdida, en una actitud extraña que hace temer pueda estar enfermo de rabia.

Hasta este domingo, el protagonista de esta historia de perra vida, seguía arrastrando su desgracia por las veredas del barrio, sin que la comuna se hiciera eco de los pedidos de los afligidos vecinos, que conviven todo el tiempo con la espantosa sospecha de estar a pasos de un animal enfermo de rabia.

El Libertario

martes 21 de octubre de 2008

$253.512,34

No será mucho?????

martes 30 de septiembre de 2008

Se viene el estallido

Desde el blog de la Revista Intravenosa se nos informa de la pronta aparición del Nº7.
Anticipo del contenido:

Artículos:

1- La precocidad literaria (Fernando Choque)
2- Orgasmos catódicos (Matías Teruel)
3- El poder de sí mismo (Fernando Luciani)
4- Un talón, Miles Davis y lo erótico (Ernesto Aguirre)
5- La Sexualidad de la Higuera (Rebeca Chambi)
6- Pluma vs. Empeine (Mario Gómez)
7- De mi nacimiento crítico (Calostro verbal)
8- Zapping (Meliza Ortiz)
9- El último deseo (Tuta Albarracín)
10- Rock y sexo (Hugo Gutiérrez)
11- Menage a trois (Tuta Albarracín)
12- Cuenturgia (Maximiliano Chedrese)
13- Con esa boquita decís mamá (Natalia Molina)

Cuentos y poemas:

1- Aptitudes de un diestro (Marcos Barboza)
2- Vacaciones (Fernando Choque)
3- A Fidalgo (Ernesto Aguirre)
4- Volcán (Maximiliano Chedrese)
5- Lo que necesita un cadáver (Pablo Baca)
6- Perro Pila (Gabriel Salgado)
Bonus crack:
7-Microcuentos intravenosos

Criticas y reseñas:

1- Cuando llegó la brigada, amanecía en el barrio, de Federico Leguizamón
2- Equilibrista, de Lía Inés Sosa
3- Críticas de Terror, por Daniel León

Sale en octubre, los primeros días. Ya confirmaremos la fecha exacta y el lugar y hora de la presentación.

viernes 26 de septiembre de 2008

orientación vocacional


yo quiero ser artista, quiero ser
andar colgado y que la gente diga: mirá
vestirme mal para ser cool
fumar cigarros raros y gritar hasta la victoria siempre
yo quiero ser artista, una vez
olvidarme todo y que me perdonen
por artista, por artista, por artista
quiero pensar ideas geniales
y que nadie las entienda
yo quiero ser artista tiempo completo
colgar en mi pieza fotos de hendrix
de marx, de malvinas y dalí
¡ah! cómo me gustaría ser artista
y que la gente diga: mirá
y yo los fumigue con indiferencia
total soy artista, total
quiero ser artista y usar lentes de marco negro,
una bufanda verde, zapatillas rojas y
hablar de sontag como si fuese mi amiga
resumir en una frase todo foucault
yo quiero ser artista y hablar solo de mi
declararme artista independiente
y putear al estado porque no me subsidia
¿acaso no se dan cuenta que quiero ser artista?
yo quiero ser artista, quiero ser
y que todos mis diálogos empiecen con yo
que la gente diga: mirá
qué loco que está, qué loco que está
yo quiero ser artista
y pasar una temporada en el infierno
en malla, ojotas y lentes de sol
yo quiero ser artista, quiero ser
y burlarme de la gente con corbata
pelearme con la academia
y odiar hasta los huesos a los otros artistas
yo quiero ser artista
y hablar mal de la cultura
¡porque va muy despacio para mi!
quiero ir a mesas redondas
con público cuadrado y reírme
porque ser artistas es así de singular
quiero ser artista del uno al diez
y que me critiquen
y saber que es de envidia
porque dos líneas tuyas son cuatro mías
yo quiero ser artista
y descreer de los concursos
pero participar en todos por las dudas
yo quiero ser artista, ¡¡¡quiero ser!!!
porque mis talones te quedan altos
yo quiero ser artista
y vivir en un cerro más alto que el de zaratustra
y darte clases desde ahí, pobre mortal
yo quiero ser artista
para dar respuestas geniales
y que la boca se te caiga al piso
para hacer preguntas justas
tan justas
como el camello que pasa por el ojo de la aguja
yo quiero ser artista
y cultivar fans y detractores por igual
y tenerlos a todos en un jardín en el fondo de mi casa
para regarlos de vez en cuando
yo quiero ser, quiero ser, quiero ser
para que cuando te empiece a contar algo
termine en otro lado o no termine
o me interrumpa un silencio con la mirada en el techo
y la gente diga: mirá
está inspirado, hagan silencio
yo quiero ser artista en papel
y fundar un diario con noticias de cultura
de lunes a sábado
y el domingo sacar el suplemento policial
yo quiero ser artista hasta el amanecer
y llegar volado a mi casa y acostarme
y decir qué artista, che
yo quiero ser artista y levantarme
despeinado y que no me importe andar así
todo el día, aunque la barba me pique
y tenga olor a libros viejos
todo por ser artista, todo…
¿qué quiere ser usted?

miércoles 24 de septiembre de 2008

Cualquiera puede ser un Rock-star, diría mi amigo

Al mail me llega este correo de Santiago Kovadlof:

Les informo que el Sr. Santiago Kovadloff ha cambiado de correo electrónico. Su nueva dirección es:

santiagokovadloff@(.....)

Les dejo también mi e-mail de contacto:

silviajankel@(.....)

Muchas gracias.

Un cordial saludo.

Silvia Jänkel (asistente)

La pucha me digo, qué trabajo arduo lidiar con la fama cuando uno ya se ha vuelto escritor con renombre. Qué cosa seria!! tanta gente queriendo saber mi opinión, o que escribe para felicitarme, o que me pide consejos. Qué mejor entonces, para evitar la molestia de entrar en contacto con la mediocre masa de este mundo, que contratar un asistente!

Estas son las pelotudeces de los artistas que creen haber ganado el cielo. Manga de forros.


martes 23 de septiembre de 2008

cobardes ilustrados

frágil como la palabra del anónimo
que al fin se anima a firmar
(muy tarde ya)
cuando durante tantos meses
nos hemos divertido
con ese pavoneo infantil y
gratuito por
superfluo
fingido
innecesario

tan solo para llamar la atención
… como los chicos

caro
porque ahora
no le alcanza la cara
para defender una sola idea

ese es el precio

Pensaba en lo difícil que es cuando uno se anima a exteriorizar sus ideas, aunque sean pequeñas; difícil digo porque uno se expone, el discurso revela la personalidad. Sucede a veces que uno se equivoca y se mantiene aferrado al error o inmediatamente acepta otra postura y cambia de parecer. De todas formas en ese acto de manifestarse en el sentido que sea, juegan la convicción de portar una verdad y la de asumir la responsabilidad que supone esa convicción: asumirla diciendo “aquí estoy, desde aquí hablo y escucho”.
Luego puede o no sobrevenir el diálogo. Al menos el intercambio. Aparece “otro” que también se desnuda manifestándose, se muestra, se expone. Con el valioso agregado de intentar un contacto con el primero. Ese contacto puede prosperar, puedo quedar trunco. Ese contacto puede ser un acompañamiento a la idea expresada, un rechazo completo o parcial.
El ideal de esto, es que siempre se dé entre dos o más que sostengan con valentía el “aquí estoy, desde aquí hablo y escucho”.

Pienso sobre este tema, porque no me pongo colorado para decir lo que pienso y siempre me hago responsable facilitando mi nombre y lugar donde se me puede encontrar. No tengo temor a equivocarme porque me sé lo suficientemente maduro como para aceptar una crítica e inmediatamente subsanar el error, volver sobre mis dichos y pedir disculpas. También tengo la seguridad de, cuando creo que enarbolo una verdad, defenderla ampliando los argumentos, ofreciendo más razones y fuentes que remitan a libros o a la propia experiencia.
Cuando en la Revista Intravenosa se publicó “Espejitos de dolores” exterioricé principalmente una opinión de la literatura jujeña actual que ya no podía contener más en mi pecho. Que sabía también, en cierto modo, compartida por muchos colegas. Y no anduve con vueltas a la hora de tirar nombres cuando me pareció necesario acusar a la mierda, al cáncer de nuestras letras. Se puede estar de acuerdo conmigo o no; ese no es un problema: es una oportunidad.
Y de ese artículo se habló mucho, pero lamentablemente nadie habló conmigo. Nadie intentó cruzar el puente para iniciar el diálogo, para preguntarme el porqué, para felicitarme, para ahorcarme, para lo que sea. Se cuchichió, se ignoró.
Y esto es Jujuy, pueblito egoísta que espera que te pudras.

¿Cuál es el miedo de hablar? ¿Exponer la personalidad o la ignorancia? ¿Cuál es el motivo por el cual ciertas personas sólo se animan a expresarse a espaldas de quien tendría que ser el verdadero interlocutor? ¿Cuál es la razón de aquellos que, animándose a expresarse, lo hacen como “anónimos” en un blog?

Me pregunto, lo pienso y también lo comparto aquí.

domingo 21 de septiembre de 2008

Pesimista yo???

1) Cuando las cosas anden bien, es porque algo estás olvidando.
2) Cuando las cosas anden mal, espera y se pondrán peor.
3) El optimista es un individuo que no tiene mucha experiencia.
4) ¿Qué se puede esperar de un día que comienza con tener que levantarse?
5) No importa qué pidas en un restaurante; lo que pidan los demás siempre será mejor.
6) Murphy fue un optimista.
7) La vida es algo que te sucede mientras haces otros planes.
8) El hecho de que seas paranoico no quiere decir que no te estén buscando.
9) Después de escucharme, mi psicoanalista me dijo que tal vez la vida no sea para mí.
10) Las únicas personas normales son las que uno no conoce bien.
11) La mujer llora antes de la boda y el hombre después.
12) El año más difícil del matrimonio, es el que estás viviendo.
13) Cuando un hombre le lleva flores a su esposa sin ninguna razón, es porque hay alguna razón.
14) Pégale seguido a tu mujer. Tú no sabrás por qué, pero ella sí. (Proverbio chino)
15) Vote por el candidato que menos prometa. Así quedará menos defraudado.
16) Cuando era niño, me dijeron que cualquiera podía llegar a ser presidente; ahora estoy comenzando a creerlo.
17) No tomes tan en serio la vida... No es permanente.
1 La probabilidad de que los semáforos nos den luz roja es directamente proporcional al apuro que llevamos.
19) Un pesimista es alguien que si tiene que elegir entre dos males, elige los dos.
21) No te preocupes por tu salud. Ya se va a ir.
22) Cuando por fin lo logramos, ya no tiene importancia.
23) Ahorra un poco de dinero todos los meses. A fin de año te sorprenderás de lo poquito que tienes.
24) Tengo suficiente dinero para el resto de mi vida. A menos que compre algo...
25) Es mejor no saber como se hacen las salchichas ni las leyes.
26) Tengo ganas de abandonar todo, pero no tengo tiempo.
27) Dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo, salvo que viajen en un colectivo en hora pico.

sábado 20 de septiembre de 2008

Entrevista a Accame

ADN entrevista a Jorge Accame sobre su nueva novela. Bastante floja la entrevista, se nota que la periodista no tenía idea de qué preguntarle.

viernes 19 de septiembre de 2008

La simpleza de Beatriz

y justamente porque no somos los mismos

y que a veces parecemos parecidos

a los de ayer

pero te dije con otra historia porque uno se puede detener por

dentro pero afuera…

pasan los hijos, los amores no correspondidos, los amores

que se acuestan por la noche y no están a la hora del desayuno

así de rápido, sin prólogo ni epílogo

pasan los trabajos los amigos los parientes los libros el arroz

y uno siempre ahí, siempre desencajado

siempre más lento que la realidad

esperando

esperando

esperando

y todo lo demás también significa

lo que me desborda

lo que me suelta la mano

lo que no puedo adivinar ni intuir ni escribir

eso, escribir

recuerdo una botella de vino

querías tempranillo y no había

y la moza con todo su mal humor indispuesta mal cogida.

tal vez fue la última o fue la última para siempre

ya había distancia

mudanzas

parejas

no había el interior de la ropa interior

ni confesiones, ni visitas

ni letras compartidas

ni risas

ni la anestesia de aire acondicionado en el colchón

y así pasa con lo que pasa

(en qué momento pasa?)

entonces eso de que la realidad siempre me queda grande

o queda en otro lado, pero siempre lejos

y desde un principio ese pacto

nunca cuestionado

de construir un mundo paralelo

con otras reglas y habitado por dos

regido por todos los códigos del azar

con el juramento nunca dicho de eterna fidelidad

aunque siempre estemos con otros

para mí siempre me importaron tan poco tus otros

muñecos de maqueta

pobres ilusos en busca de estabilidad que

se empeñan en construir su casita al lado del huracán

mierda

estúpida competencia para saber a quién le va peor

de qué para qué

no sirve pelearse con quien conoce cada una de tus

debilidades

estrategias

estilo

secretos

miradas

piel

placar

y lo peor es que no quedan herramientas

para rearmar

sólo dejar las cosas como están

y remontar los recuerdos al principio

del cuartito 2 x 2

los poemas impresos con dedicatoria

el silbido de tu celular

el humo

y te juro que nunca me burle paranoica estúpida egoísta descarada

piromaniática de páginas

de mí de vos de tu alrededor de este momento en que sabes que esto “también” es para vos...

domingo 24 de febrero de 2008

CHAU

miércoles 2 de enero de 2008

Demases


miércoles 2 de enero,
desde las 23:00 en CARONTE (Necochea y Alvear)... los esperamos para recibir al 2008 con bombos, platillos, guitarras, pianos y demases!!!
Están todos invitados a sumarse con sus instrumentos, sus cantos, sus poesías, sus bailes y energías...
Y que el nuevo ciclo que empieza venga cargado de paz, alegría, amor y sabiduría!
Besos a todos
GABO y CARO


miércoles 19 de diciembre de 2007

El concierto de Abrán Juez

Jueves 20 - 20 hs. - Culturarte

La revista cultural “Intravenosa” festeja su segundo aniversario. Por este motivo presenta el libro "El Concierto de Abran Juez" del poeta Ernesto Aguirre, publicado por su sello editorial. En la ocasión, el público disfrutará de una performance original y divertida –al estilo de Intravenosa-.

viernes 14 de diciembre de 2007

No puedo dormir

Llueve. Mañana se casa un amigo. Si no pago la luz el lunes a las 7 en punto la cortan. La chica de mis sueños duerme en sus sueños. Recargué el cartucho color y no funciona.

Cartuché el funciona de recarga y no color. Sueños en sus duermen los sueños de mi chica. La cortan en punto el lunes si no a las 7 luz pago. Se amigo en mañana casa. Sigue lloviendo….

jueves 6 de diciembre de 2007

Noticias de Sobre el río de Federico Leguizamón

Qué alegría esta noticia! Siempre Fede un paso más allá, inasible.
Les dejo el link acá

martes 27 de noviembre de 2007

...

Traer historias para vos envueltas en tapas ilustración de 300 grs. Contarte lo que cuento en cuentos de dos o tres páginas y te rías de mí creyéndote superior, acusándome de vulgar con tu ceja enarcada y tus ojos asesinos.

Librerías de ciudad atiborradas de gente como vos que compran un libro de propaganda o por el dibujito de la tapa. Nene, nenito, infeliz frustrado recién salido de la oficina, fresco como un cadáver recién pintado.

Y te reís. Porque te queda bien y porque siempre vas a encontrar a tu mellizo y los dos, a carcajadas, serán felices dos minutos por el resto de sus vidas. Y mi felicidad no la puedo encontrar, pero vos te reís.

Espejitos de dolores otra vez y en todos lados.

viernes 16 de noviembre de 2007

Redentor

Alina guarda dos sobres con cartas. Las escribió anoche arrebatada de amor y furia. A mí me llegó la de furia. Agustín aún espera la otra, aunque en realidad no sabe que espera. Espera en la imaginación de Alina que piensa que Agustín espera la carta de amor que no le va a enviar nunca. Como Agustín no sabe que está esperando, sino tan solo en la imaginación de Alina, anda por la vida despreocupado.

Cuando abrí la carta de furia no se podía leer absolutamente nada. El texto de ambos lados en lapicera azul estaba completamente tachado con fibra negra. Una post data decía: “Me arrepentí de todo lo que escribí. Tuya a medias: Alina”

martes 6 de noviembre de 2007

Arquitecto de obras completas

Agustín compra las obras completas de Girondo, de Arlt, de Pizarnik, de Cortázar, de Borges y un encendedor.

Me dice Agustín por teléfono: “Cada uno hace con sus muertos lo que mejor le parece. Yo los cremo.”

viernes 2 de noviembre de 2007

Espejitos de dolores

Recorro la fila de libros de autores jujeños de mi biblioteca con esa sensación de piedad que recién hoy logro entender. Soy amante de la literatura jujeña, de las pocas que leo con conciencia de pertenencia. El resto de los libros los leo en posición simple y primitiva de lector común. Ésta, en cambio, previamente influenciado por su origen. Es inevitable esa sensación. Me sucede lo mismo con el teatro jujeño, con sus músicos y pintores. Pero no asisto al teatro, no escucho música de aquí ni frecuento exposiciones. Simplemente porque las considero pobres en general y carentes de originalidad en particular. Es un arte mal parido el del jujeño, siempre deja traslucir el lamento de vivir lejos. Varios, entre los que me incluyo, aspiramos constantemente a crear desde nuestro lugar de origen, a trabajar con el material que tenemos a mano. Llenamos páginas con fervorosa pasión por “lo jujeño”, negándolo, al mismo tiempo y de modo inconsciente, con forma y estilo ajeno. A modo de ejemplo, Alabí es considerado como uno de nuestros mejores escritores, pero no porque sus historias transcurran en Jujuy o sus personajes sean jujeños, sino porque escribe como si no fuera jujeño. Tizón o Groppa, escriben como porteños. Sin embargo, pocos como ellos hablan de Jujuy y su día a día tan a la perfección.

¿Los jóvenes? Menos aún. En los textos de Leguizamón o de Teruel casi no hay referencias a Jujuy. Ildiko Nassr no plantea sus textos en lo espacial. Meliza Ortiz apunta más a lo sensitivo en situaciones excepcionales.

Para Ernesto Aguirre, Jujuy es una excusa para hacer buena poesía, como se refleja en el poema titulado “Puzzle San Salvador” publicado en el número anterior de esta revista. Accame, en algunos cuentos y varias obras de teatro, escribe de Jujuy con los ojos puestos en Buenos Aires o viceversa según la ocasión. Alejandro Carrizo, representa tal vez más que nadie al escritor que promociona “lo jujeño” desde lo oral y la práctica, pero no refleja eso en su escritura, es decir, uno no se entera que Carrizo es jujeño leyéndolo, sino porque te anoticia la solapa del libro.

Estos autores, sin embargo, son los que yo leo y considero como lo único digno de leerse en Jujuy.

Pero, sin embargo, sí existe un sector de escritores que escriben de Jujuy con estilo marcadamente local. Todos una mierda (pero profunda), que tienen como máximo exponente a Fortunato Ramos. Sus libros, para resumir, son una guía de turismo. Gente que confunde literatura con libro.


Por otro lado, lo lindo de Jujuy es que uno puede decir lo que se le ocurra. Total acá nadie discute nada. Se puede creer que es por respeto al pensamiento ajeno, etc. Nada que ver, es una sociedad tan acostumbrada al sometimiento y al poco ejercicio de la razón, que solo se limita al chisme y a la carencia de curiosidad. El jujeño no acepta una afrenta ideológica, deja pasar las cosas, se queda en el “molde”. Cuando en Jujuy se organiza una mesa debate lo único que se logra es un monólogo de quien expone. En la faculta de letras reina un cagazo generalizado para criticar los libros que publican los escritores jujeños, cuando esa institución debiera ser el principal canal de análisis y discusión sobre las nuevas tendencias, temáticas y estilos de la literatura jujeña. ¿A quién mierda le importa una tesis brillante sobre Rimbaud o Cortázar o el siglo de oro español escrita por un jujeño? ¡A nadie! Quienes dictan clases en esa institución se limitan a preparar profesores de secundaria que, cuando les llegue el turno, se encargaran de sumir en el mismo grado de ignorancia a sus alumnos en lo que respecta a los últimos 100 años de literatura argentina.

Publicá, dale, publicá lo que quieras, un articulo, un libro, un panfleto, igual nadie lo va a leer. Porque ahora que lo pienso mejor, no sólo es que nadie tiene interés por decir nada, sino que nadie lee nada de lo nuevo que se publica. Todos conocen el nombre de los escritores pero no tienen ni idea de lo que escriben.

“Todos conocen el nombre de los escritores pero no tienen ni idea de lo que escriben”. Esto da para otro tema. Te invitan a dar una charla gente que no leyó jamás lo que escribiste pero sabe que sos escritor porque le contó alguien que tampoco leyó lo que escribiste. Pero igual te invitan a hablar, es más, como no tienen la más puta idea de lo que escribís, te piden además que vos elijas el tema. No sólo esa falta de respeto, sino que te invitan como si te estuvieran haciendo un favor, como si te estuvieran abriendo nuevas puertas a potenciales lectores.

Me invitaron a participar del ciclo del Grupo Tizas y yo no sé porque carajo acepté, me agarraron desprevenido y además me cuesta decir que no. No tengo nada en contra del Grupo Tizas; es más no tengo nada de nada. Detesto los grupos literarios, se llenan de viejas tejedoras; de viejos que aspiran a galanes con formato Sandro.

En la literatura la mayor ficción son los grupos. Leguizamón, tiene razón.

Volviendo al Grupo Tizas, por supuesto que no fui, se acercó la fecha acordada y me hice el reboludo. No tengo nada para aportar en una reunión de ese tipo, no escribí nada que valga la pena jactarme ante nadie y menos ante gente que se arroga el título de artista, como si tal cosa fuera posible, como si uno pudiera decir soy artista tan fácilmente como decir mecánico o arquitecto.

Otro grupo realmente conmovedor es el rotulado “Amigos del arte”, por favor… Basta con leer dos o tres poemas (más es perjudicial para la salud) para darse cuenta que son enemigos acérrimos. Con amigos así, no hacen falta enemigos reza el dicho popular.

Pienso en Groppa, poeta arisco a la exposición, renunciador anticipado a cualquier invitación que implique su presencia física. El viejo tiene razón, el artista solo tiene su obra para mostrar. Si la obra te gusta, bien. Si no te gusta, bien. Si te parece más o menos, bien. Todo lo que no sea “la obra”, sobra.

¿Y el grupo Intravenosa? Existe… debo admitirlo. Nos juntamos debés en cuando a jugar a la Play Station de 5 a 10 horas. Teruel organiza reuniones en su casa con el fin de saborear sus fantásticas tapas. Una vez a la semana asistimos a una confitería para debatir intensamente sobre cuestiones ligadas a lo futbolístico y tomar cerveza negra. ¿De literatura? Sí, también, pero cada uno en la soledad de su casa.

En otro orden, puedo elevar cierta tristeza y dejarla pegada en el cielorraso hasta que la humedad la oscurezca y deje de ser tristeza para ser recuerdo. Porque los recuerdos vuelven fragmentados en manchas y desordenados. Como leer un libro de cuentos. Como leer un solo cuento de un libro de cuentos. Ignorar el resto y rescatar esa fracción que no es todo pero se monopoliza hasta llegar a serlo, hasta que uno la acepta como totalidad. Así los recuerdos, como los cuentos, solo perduran si son totalidad: si empiezan y terminan. El resto es inclasificable y vaga por los costados de las figuras que se forman en las paredes y en los cielorrasos con humedad. Un cuento se escribe como al pasar, nace del proyecto trunco de una novela o es un mutante de la novela que en forma de capítulo rompe con la armonía: entonces hay que separarlo, excluirlo del grupo y dejarlo que se crie a la buena de dios. He ahí un cuento: un exiliado, un nómade, un hijo extramatrimonial en la edad media.

Es un error un libro de cuentos. Es una necesidad editorial de libro, de formato libro. Los cuentos son ellos mismos en sí mismos. Mueren ante los ojos del lector mediocre que los compara con otro cuento del mismo libro, que dice “este es mejor que aquel”. Publicar un libro de cuentos es una falta de respeto del autor a su propia creación. Es sumar manzanas con peras que resultan al final naranjas.

El cuento, hijo lelo que el escritor mima para hacerlo sentir importante, es lo más difícil de escribir. Todo escritor puede ser primero jubilado, ama de casa o estudiante de letras y después poeta. Todo escritor es primero poeta o no será nada.

Yo no soy poeta pero aprendí a leer poesía. Nada tan fácil como leer poesía, porque la mierda se detecta en tres segundos y chau. U ocurre el milagro y te vuela la cabeza. Uno lee un libro cualquiera de Ernesto Aguirre o Alejandro Carrizo y teminás de rodillas agradeciéndole a dios tu par de ojos. Después lo comentás con tus amigos, con tu mujer y tu perro. Después, cuando ya nadie te quiere oír, maquinás un plan para encender una pira y alimentarla con libros de mierda. Te retan, te dicen que es de bárbaros una idea así. Está bien, no hacés nada, te quedás con las ganas y volvés a guardar en la biblioteca todos los libro de Romano Pérez, el último de Susana Aguiar, uno de Chedrese (“¡Pero es de cuentos!” me grita ofuscada una profesora de literatura siempre atenta a las clasificaciones; “Sí, ya sé, pero igual se lo merecía”, le respondo con resignación).

Poemas como animalitos que se escapan del corral y quedan más perdidos que nunca. Y uno cree que ansían la libertad. Ingenuo uno, revolucionario de oficina, cartero de e-mail, arcoíris a dos tintas.

Los poemas que sobreviven son los que saben vivir solos, los que tienen corazón y pulmón y caminan. Si no viven solos parecen adolescentes de 40 años en busca de la madre que los parió. La madre que los parió los amotina en carpetas, los lleva a un concurso, los pasea a viva voz en ronda semanal de otras tantas madres anónimas que padecen también el destete de sus hijos inmaduros, un poco deformes y lelos, pero de buen corazón. Eso, inútiles, pero de buen corazón, no le hacen mal a nadie, buenos como la madre que los parió, incapaces de cruzar un semáforo en rojo o faltar al colegio.

Digno el quehacer de estas madres, ejemplo cívico, santas en el ojo del papa, presidentas ad honorem del centro vecinal. Y sus hijos, sus muchos hijos (porque estas madres acostumbran a la vieja usanza de las familias numerosas, fervientes opositoras del aborto y del forro) las siguen agarraditos de la pollera, con los mocos colgando, las manitos sucias, con piojos y mugre en los tobillos.

Madres aguerridas, no permiten que nadie maltrate a alguno de sus hijos. Muestran los dientes si alguien se atreve a decir que le hace falta un parche al tuertito, una silla de ruedas al inválido. Que ternura.

¡Larga vida al muerto! y que no se te piante un lagrimón.

viernes 26 de octubre de 2007

Jardín sin infantes

Cultiva flores en su jardín. Lo malo de tener rosas en el jardín son las espinas y los enamorados primerizos. Tito Maggi ya lo escribió alguna vez, cultivar flores en el jardín es fingirse un dios. Un dios con un mundo bastante pequeño y sin diablo. Hay quienes siembran un bosque, esos me gustan. Claro que para sembrar un bosque es necesario talar unas 20 cuadras de edificios, a lo que el Colegio de Arquitectos se opone.

sábado 20 de octubre de 2007

"Sus ojos eran como dos mañanas juntas"

“Que no pase de largo por tu puerta, el hombre de tus sueños”

Joaquín Sabina

Vivía en Moreno. Me abandonaba cada noche en la parada del 57. Siempre algún beso, mezclado con promesas de pronto regreso y qué lindo sería el futuro si viviera entre nosotros dos. Claro, el futuro siempre tan lejos y uno de a pie.

viernes 19 de octubre de 2007

Política cultural, ja

"Queridos amigos:
Los invito junto al Arq. Raúl Jorge, candidato a Intendente de la ciudad, a participar del encuentro denominado “Praxis y mala praxis en cultura: un espacio para pensar las políticas culturales”, que se realizará el sábado 20 de octubre, a las 11:30, en el Teatro de la Vuelta del Siglo (Club Independiente). Actuará como coordinador el Lic. Alberto Alabí.
La actividad está destinada a analizar y debatir la situación de la cultura, los cambios operados en los últimos años, los desafíos que se presentan y las posibilidades de intervención desde los ámbitos públicos, para promover el desarrollo de actividades culturales y de protección del patrimonio.
Me complacerá contar con tu participación.
Un abrazo, Pablo Baca."

Este e-mail me llegó ayer. Desde ya confirmo mi ausencia.
Trabajé en la Sec. de Cultura dos años y algo más. Si algo aprendí, es que la cultura no puede estar manejada por políticos. Pablo Baca es un amigo y un gran escritor, pero en los últimos años se ha desempeñado en política (actualmente diputado provincial con el "plus" de candidato a vicegobernador) y para mi este tema no admite grises.
No dudo de su capacidad, de sus conocimientos sobre el temas culturales, etc. Pero es político, y si hay algo en lo que la política tiene las manos atadas es en lo relativo a la cultura.
La política es una herramienta de dominación con tendencia a perpetuar a quien la ejerce. El hombre político avanza dominando, y para dominar impone su cosmovisión. Esto es imposible con la cultura porque su condición es la libertad. La cultura no admite presiones, ni regulaciones, ni "posibilidades de intervención desde los ámbitos públicos". Porque queda herida. Decidir una política cultura implica incentivar un aspecto de ella en detrimento de los otros. El aspecto que se fortalece es siempre acorde a un ideal superior de gestión política de dominación. No es lo mismo planear la infraestructura vial de la provincia que la cultura. Son múltiples las opciones para construir una ruta de un punto X a otro Y; pero sólo una es la más eficiente y es una virtud de quien ejerce el poder político planearla y llevarla a cabo. Pero la cultura es múltiple y priorizar un aspecto de ella por sobre otro es empobrecerla.
Sé que esta posición que asumo es inviable en la realidad. Lo ideal para mí, es la no intervención del Estado en ámbito cultural. Un Estado democrático que respete sus principios de libertad, equidad y justicia lo mejor que puede hacer es librar a su suerte a la cultura. Creo que libre de ataduras, la cultura alcanzará su máximo esplendor.
Con respecto al tema de la seguridad del patrimonio, no tiene nada que ver con políticas culturales, sino con el poder de policía ejercido por el ministerio de seguridad (o justicia).
El tema da para mucho más, veré si lo sigo más adelante.

domingo 2 de septiembre de 2007

Largo el viaje

A mí me cuesta mucho escribir. Me gusta, al fin y al cabo siento que es lo único que puedo hacer. Pero me cuesta, mucho. Tanto que hace un año que no escribo un cuento. O, como ahora, más de un mes sin postear. Por esa razón leo con avidez cuando un escritor relata su rutina de escritura, o la ausencia de ella. La mayoría de los autores jóvenes declara no poseer ningún tipo de hábito, ni condiciones tempo-espaciales determinadas: escriben cuando los sale. Del otro lado, los escritores mayores, generalmente confiesan que escriben a diario, especialmente por la mañana. Pienso que, como todo viejo, deben levantarse temprano y estar al pedo tomando mate. Está bien que escriban a la mañana y después duerman la siesta y por la noche una película de Fellini. Me encantaría vivir así, de simple, de estar sin hacer nada. Muchas veces fantaseo con hacerme viejo rápido para no hacer nada, igual que ahora, pero no hacer nada sin ningún tipo de cargo de conciencia, o de reproche de alguien ya sea esposa o madre o jefe.

Una amiga, chateando me elevó un reclamo: “entro siempre al blog y hace mucho que no posteas nada”. Bueno, aquí va. Pero tal vez sea el último, creo que ya me aburrí y aburrí a los demás.

La pucha, uno siempre arrastrando una tristeza. Un quiebre en la felicidad que se cree haber alcanzado (y sostenido) a lo largo del día.

martes 24 de julio de 2007

Puzzle San Salvador. (un rompecabezas para armar en familia)

“En esta ciudad cualquier cosa que puedas nombrar que valga la pena hacer,

es en contra de la ley. Así funciona mejor para todos.

La policía y los políticos hacen su fortuna mirando para otro lado”

Frank Miller – Sin City





Un tejido de lluvias como río Patrimonio de la Humanidad

(y una misma orilla para todos sus puentes)

Un diario de viajes del viento norte por avenidas de agosto

Un obispo diciendo con mal aliento su oración

Un pedaleo de gaucho al galope por Patricias al cien

Un aerosol silbando letras (sin música) del SEOM capital

Un andén con brillos de caracol como huellas del tren fantasma

Un corazón lleno de escombros y tos

Una zaranda de instantes para dos paladas de horas muertas

Unas nalgas en papel de biblia pidiendo por nosotros aquí en la tierra

Unas esquinas colgando de penumbras en noches de barrio

Una gotera llenando alcancías de latas con ahorros de lluvia

Una oscuridad derramándose como leche de vaca negra desde Zapla

Una tarifa única Unas líneas de fiebre

Un vuelo de bautismo Un arresto domiciliario

Un diente de león Una bola de fraile

Un cierre relámpago a medio cicatrizar

Una bailanta de músicas en prosa

Un cable negro a cargo de cinco claveles del aire en una Refinor

Un consorcio de peatones compartiendo taxis en alquiler

Una visita con marcados declives hacia el desnudo

(¿Traerán mis manos la forma de sus pechos?)

Un barro de sábanas y siestas de guardar

Un aplauso borrándose huellas digitales

Un techo de ambulancia girando todo rojo de urgencia

Una cabeza empaquetando su cosecha toda la noche

Una bombita de luz colgando como aire con cáscara

Una tostada sonando como instrumento de diente

Un dedo con general a caballo señalando mejor destino para la estatua

Un relámpago escuchándose lo alumbrado para hacernos un trueno

Un redondo solcito de cinco centavos calentando una mano con bastón blanco

Una carmelita en Río Blanco ingresando toda descalza a Internet

Una lágrima como goteo de mujer mal cerrada

Un enchufe de luz divina

Un “Dos Chinos” esperando la palabra café como contraseña para que amanezca

Y

Unas aguas sacándose lustre entre las piedras de Cuyaya para presumir como río en el puente Lavalle

Por Ernesto Aguirre – Publicado en Revista Intravenosa

viernes 6 de julio de 2007

¿Cuánto calzás?

Claro que no tiene el menor sentido dar un portazo y dejar en la habitación a mamá con cara de “ya vas a ver”. Arriesgar monedas en vez de desplegar la billetera y sacar unos pesos, tirarlos en la mesa y doblar la apuesta. Serio, siempre con impronta de serio. Agustín no. Agustín siempre a medio camino o avanzando de salto en saltito con un solo pie. Siempre en el fondo del mar, asomando la cabeza de vez en cuando para tomar aire y luego la vuelta al espejo del fondo del mar que tal vez sea el fondo del final. Claro que no tiene el menor sentido si es uno el que estaría en su lugar; pero siempre uno se imagina en el lugar del otro haciendo lo correcto hasta que está en el lugar el otro y se te lengua la traba.

Y se repite así el portazo y el pum. Y otra mamá queda en la habitación con cara de “ya vas a ver”, con el agregado tal vez de “pendejo de mierda”.

Claro, claro. Siempre, siempre. Siempre claro, todo siempre tan claro para el resto menos para uno, y menos que menos cuando uno se debate internamente cuál de los dos es o será. Porque al final, cuando te calzás los zapatos de otros siempre te quedan tan chico, tan grandes, tan pie plano y terminás a los saltos, avanzando a los saltitos y llegás a la mitad. Buscás las moneditas, para qué apostar más.

Pero Agustín no sabía que sabía todo esto, por eso vive en el fondo del mar como un pez, prescindiendo de las patas para dar saltitos, para ponerse tus zapatos o los míos, para olvidarse de la urgencia de un bolsillo con una billetera con unos pesos. Sólo monedas, sólo las monedas que vos y yo arrojamos al mar, ciertas tardecitas agridulces con cielo anaranjado, y pedimos deseos, y pedimos que cambie nuestra vida.

martes 26 de junio de 2007

Comentario a un excelente libro

Poemas para sacármelos de encima(1)

Meliza Ortiz (Jujuy, 1982)

Editorial Perro Pila, 2006

Para el lector goloso, el kiosco de la literatura jujeña apenas tiene caramelos de tutti-frutti y chocolates blanqueados por los años. Igual les recomiendo pasar por las librerías a ver qué trajo de nuevo el proveedor. “Poemas para sacármelos de encima” fue para mis ojos como la producción anual de azúcar Ledesma. Diabetes incluida. Literatura que toma distancia de la actual femenina jujeña, conformada por viejitas que se juntan a tomar el té o tejerle mediecitas al nieto mientras recogen suficiente inspiración como para después, a la noche, volcar en versos añoranzas de tiempos pasados (y mejores, claro, no tenían arrugas).

Literatura cruda, sin atributos ni ornamentaciones. Ortiz presenta un libro triste, pero no melancólico, si no con la impotencia de no saber cómo mejorar las cosas, con el conocimiento de que nada está al alcance de la mano y que el mundo se rige por leyes distintas e implacables que las que uno querría. Lo correcto es hablar sólo del libro, pero no puedo prescindir de la autora porque es manifiesto su interés de hacernos conocer y sentir lo que en sus poemas libera. Da la sensación de monólogo de desahogo que busca la complicidad a medida que se avanza en la lectura; el lector es un escucha atento a lo que se cuenta. Como escuchar la intimidad de una entrañable amiga que recurre a nosotros al borde de la desesperanza.

Leer el título nuevamente luego de leer la obra, cambia el sentido original de la lectura rápida y generalmente irracional del principio. “Poemas para sacármelos de encima”: para quitarse los recuerdos, la infinita espera del que no llega, el ansia latente de que ocurra de una buena vez algo que cambie el sentido de la vida, eso que desmienta la aseveración inicial de “vamos a morir”.

“Vamos a morir” repite a lo largo del poemario, con certeza, con duda o con alegría dependiendo de la evolución en el proceso que hace de los recuerdos “Aquí todos se están muriendo. / En el pueblo ya no queda nadie. / O puros fantasmas. / Como en Comala.”, escribe casi al final a modo de exorcismo. Pero en la página previa una sola línea: “Pero la vida es linda…”, aparece a modo de rescate del abismo cotidiano en el que parece sumergirse todo. Esa línea, con una frase tan trivial, toma una fuerza descomunal al posicionarse como luz al final del túnel. Es, en cierto modo, un empujón para llegar al futuro, aquel tiempo y lugar donde la creencia popular confía siempre que las cosas cambiarán para mejor. El futuro es el granero de esperanzas.

Quizás Meliza entiende en las pocas líneas que conforman su poemario el existencial amor del día a día; y su posterior y previsible derrumbe. No hay amor “verás que todo es mentira, verás que nada es amor” reza el antiguo tango. Pasiones, sólo pasiones; no de película, sino aquellas más humildes y profundas de los mortales. Como un éxodo que no termina de partir. Como golondrinas que acaban estancadas a la vera de un cambio climático. Como una cochera de coches fúnebres.

Es notable el manejo de la palabra justa. No explica demasiado, no porque no haya sobre qué explayarse, sino porque dice con poco absolutamente todo. “La señora se tiró del puente a la palidez de mi amiga, que me lo contaba.”¿Qué más se le puede agregar? Y esta otra: “Me dolés. / (Y no hay mucha más poesía para hacer de esto)”. Y punto. Punto y aparte. Nada de adjetivar el dolor en frondosos y poblados sonetos. Conmueve así de tan simple, de tan minúsculo y limpio.

Libro triste, libro de mirada breve y sistemática e irremediablemente perdida. Poemas para sacármelos de encima y fingir que nunca sucedió nada. Un baño en el Tíbet para purificar el alma. Un bautismo a los 30 años. Vivir para contarla a pesar de las mutilaciones: tal vez no valga la pena ser un héroe. Vamos a morir, es verdad, pero primero te voy a decir algunas cosas, parece decirnos Ortiz. Ortiz hermosa, poeta de fina estirpe sucesora en este interregno jujeño de las letras. Estábamos esperándote, sabíamos que ibas a llegar intacta para destruirlo todo. Traés esa antorcha que ilumina la opaca bibliografía jujeña: por favor, usala también para incendiarla.

Mi mirada cambió, ¿qué más se le puede pedir a un libro?


Nunca vas a saber que mi noche de sábado fue un arroz hervido sobre la mesada.

Mayo

Escaleras.

Tertulia.

Jazz.

Me puso la mano en la espalda y me tamborileó el ritmo con los dedos

(Como si me hubieran vuelto del coma).

(Chau)

Vos solo te dejaste solo.

Si me ves feliz

no me tengas en cuenta.

(1) Publicado en Revista Intravenosa Nº5 - junio de 2007

lunes 25 de junio de 2007

Interrogante

¡Chupate esa mandarina!

Interrogante

¿El poeta nace o se hace?

Walter Germán Choque Vilca


Desde el cúbico espacio de mi cuarto

siento el trueno orador de lejanía

y es la ventana un ojo en la tiniebla

y la lluvia una suave letanía.

¿Por qué seguir pensando en los de anoche

y averiguar lo que es la poesía?

¿Hay que ser erudito para amarla?

¿Hay que leer tratados cada día?

¿Hay que seguir los pasos de los genio

o acostarse a las sombras de las divas?

En mi intelecto escaso yo no la uso

ni ella me llama, pues no me necesita.

¿Cuál es aquel feliz mortal que en un cuaderno

con cuatro líneas ha hecho poesía?

¿Quién es poeta, por favor decidme:

aquel que por extraña coincidencia

encaja dos ruidos cuando escribe,

o aquel que ordena la prosa como un verso,

o aquel que dice “mi estilo siempre es libre”?

¿Es poeta el que habla del soneto,

de Rimbaud, de Breton o Lamartine,

o el que defiende las razas y los pueblos

porque es corto el espacio en que reside?

¿Son poetas los niños que sollozan?

¿Son poetas los jóvenes que ríen?

¿Son poetas los muertos en las guerras

que en el último suspiro nos maldicen?

¿Es poeta la madre que mendiga,

el labriego, el empleado, el que delinque…?

¿Quién es poeta al fin de este balance?

¿Somos todos o algunos infelices

que por no tener en qué ocuparnos

nos bebemos el vino en sus raíces?

Vosotros que sois jueces para todo,

quién es poeta?, ¡por favor, decidme!

Hoy hubo explosión: me harté de mis hijos y de Cecilia. La mierda, váyanse al carajo de una buena vez. No hay un puto momento en el que pueda estar solo, pero ni 10 minutos che. Me carcome la cabeza ser tan egoísta, soy un padre de mierda porque me paso frente a la compu el 90% del día; ni bola a los pibes. A Cecilia debés en cuando la beso, la cojo, la abrazo. Todo así, como en piloto automático. Como que voy perdiendo la capacidad de sentir. Como una columna que sostiene un edificio pero a la que no se le cae una lágrima por la tarea que le toca, ni una gota de transpiración, algo.

Compré cerveza, comí una picada paupérrima, miré Canal A. Me gusta canal a; muchos lo critican, pero es el único canal que nuestra algo. Al menos te pone al día sobre los nuevos artistas, sobre declaraciones interesantes o polémicas de los viejos artistas. Algo. Es algo en esta constante defecación del día a día. Odio el día a día.

jueves 7 de junio de 2007

No se debe escribir

No se debe escribir:

Bajo los efectos del alcohol.
Bajo los efectos de la euforia.
Bajo los efectos del enamoramiento.
Por obligación.
Por dinero.
Porque sí.
Como terapia.
Como entretenimiento.
Como si nada.
Por venganza.
De coté.
Todos los días.
Para defender lo indefendible.
Para impresionar.
Para luchar contra el insomnio.
Por capricho.
Antes de comer.
Después de ver "Lo que el viento se llevó".
Los domingos por la tarde.


Me he topado varias veces con catálogos del estilo "diez razones por las cuales escribir", incluso algunos de escritores famososmuertos. Pero este, al contrario, enumera los "no" del hecho de escribir. Siempre resulta más sencillo precisar qué no es una cosa que afirmar positivamente lo que es. Este catálogo, sospecho que ha nacido de un momento de imposibilidad de escribir; ante ese impedimento, es una buena idea enumerar porqué no se puede escribir, o cuándo no hacerlo. Está bien, por supuesto que es incompleto y al final se torna rebuscado.
Lo que sí queda claro, es que para escribir se necesita cierta paz interior y orden exterior. Antes creía que el hecho de la escritura era más bien espontaneo, que había que estar atento para que cuando llegue, exprimirlo al máximo. Después me di cuenta, no solo que la espontaneidad es propia de la improvización, sino que también entré en dudas con respecto a la existencia de la escritura en sí. Nacidos mis dos libros justamente de la espontaneidad, me permiten hoy, al releerlos, negarla como medio literario. No asumo una postura de falsa modestia, al estilo de Borges, sino que efectivamente los condenos como malos libros.
Tienen la ingenuidad de quien pretende originalidad; tienen los finales brusco de las historia a las que no se sabe como concluir; tienen mucho juego, pero más afín a la ruleta y al póker que a la rayuela.
Es válido plantear estas cuestiones sobre cuándo no escribir; yo creo que se debe escribir en cualquier condición mental mientras se pueda, cuando haya tiempo, cuando una imperiosa necesidad de crear te lo exiga. Poner excusas es lo más fácil: el verdadero artista crea bajo cualquier condición.
Lo que sí he comprendido, y que valdría la pena hacer un catálogo, es sobre cuándo se debe publicar. Que uno escriba cualquier porquería no afecta a nadie; que tenga la caradurés de publicarla sí.

martes 5 de junio de 2007

Pasa el tiempo y yo con un reloj sin pilas



Leandro, llavecita de oro de la alcancía de los recuerdos. Mano sobre mano para sostener una mirada confiada, segura de sus ojos celestes “como dos mañanas juntas” diría Marechal.

Todas las hojas son del viento…

Hoy que un hijo hiciste

cambia ya tu mente

cuídalo de drogas

nunca lo reprimas.

Ramita de un árbol genealógico de familias varias, heredero de la sangrevino de su padre. Seis años y medio de atropellar a la vida como potro indomable atravesando campos. Boquita de biblioteca cerrada a la hora de la siesta.

viernes 25 de mayo de 2007

Q.E.P.D.

Hoy me llevé una sorpresa. Tengo cierta lista de blogs que visito regularmente, entre ellos el de Marta Killcana. La sorpresa fue un cartel con la leyenda: “FIN DE BLOG”. La primera sensación fue de tristeza, o un insulto no recuerdo bien. Es una lástima que haya llegado a su fin un blog que tanto me gustaba.

Pasados los primeros minutos de subjetividad, me di cuenta de otro hecho más relevante y profundo, que tiene que ver más con los ciclos que uno va cumpliendo y que el blog (cuando se utiliza como bitácora) contiene en sí mismo el fin, pero no por entropía, sino por un paso a paso hacia su muerte. Tal vez Marta Killcana haya entendido que ya no tenía nada más para decir bajo su formato de denuncia y libre agresión creativa contra o a favor de cualquiera. Tal vez Marta Killcana necesite hoy de otro medio –más amplio y poderoso- para descargar su furia.

Y una hipótesis última: tal vez Marta Killcana es quien ha llegado a su fin. Su literatura de raíces punk ha caído en el foso común de las ideas truncas (como esa impronta musical en su momento) por carecer de una base que la sustente. Está más que demostrado que no se puede destruir todo cuando no hay nada.

Compraré el diario para leer el obituario, para ver si aparece su nombre acompañado de palabras de dolor. Tal vez yo mismo escriba un mensaje: “Sus lectores despiden a Marta Killcana, devorada por sí misma un 24 de mayo de 2007. Que en paz descance”.

domingo 20 de mayo de 2007

El ocio creativo

Hace una semana que estoy en pleno ocio creativo: no hago otra cosa que pensar qué buenas excusas puedo esgrimir ante las autoridades que lo requieran para mantenerme sin hacer nada el resto del año.
Ocioso no es lo mismo que vago, valga la aclaración para los envidiosos

miércoles 9 de mayo de 2007

Poemazo de Calvetti

Y yo que la revoleaba desde la puerta nomás, mirá vos.

LA BASURA

Jorge Calvetti

Yo saco la basura a la calle
envuelta con papel y cuidado.
Quedan allí mezcladas, las sobras de la vida,
cáscaras del tiempo y recortes del alma.
Las dejo en la vereda con tristeza
porque son restos de fruta, de comida
y de literatura
con las cuales,
uno jugó a vivir o se creyó existente.
Y también porque también, acaso, sin nosotros saberlo,
alguien nos haya envuelto
con papeles de cielo, con nubes de cuidado
y estamos a la orilla del universo
y nadie nos despide.
Por eso,
yo saco la basura, la dejo en la vereda,
y le digo adiós.

martes 1 de mayo de 2007

De regreso de la ida

Lo mejor: no empezar,

arrimarse por donde se pueda

J.C.

Buenos Aires siempre te recibe. Punto. Una vez dentro de este aleph puede suceder cualquier cosa. Insólita o vulgar. Maravillosa o vulgar. Hermosa o vulgar.

Ahora, de vuelta, Jujuy también me recibió a pesar de lo difícil de ser bienvenido en este pueblo. Así que aquí estoy, aburriéndome.

Con Agustín Cavadini y grupo dedicamos un par de noches a la redacción de un guión basado en un cuento mío. Experiencia gratificante en lo personal el poder compartir y analizar en detalle “Encomio para el Coya Ortega”. Cuento triste, abundante en imágenes (flashback, me explicaron los chicos), pretensioso desde la primer línea, resume la vida de un boxeador devenido a desmemoriado ocupante de una silla de ruedas. El guión lo enviaron a TNT 48 hs. Ojalá se les dé a los chicos porque lo laburaron mucho y seriamente.

Ayer me escribió un mail una amiga en la que me confesaba que “lo de poeta maldita ya no me va, soy demasiada vaga”. Me pareció excelente; le respondí que justamente para ser maldito hoy, no hay que hacer absolutamente nada, no escribir nada, solo disparar balas perdidas, renegar, odiar a todos los contemporáneos y beber alcohol, beber, beber. Así que está en buen camino, le falta ladrar un poco nomás.

miércoles 11 de abril de 2007

Amanecer sobre las ruinas

Sixto Pondal Ríos - Tucumán 1907 - Bs. As. 1968

Amanecer sobre las ruinas


La muerte.

Yo he visto que los hombres, cuando lloran por sus muertos, sufren realmente por el dolor de los vivos. ¡Qué humano sería si los hombres, frente a las tumbas, solamente derramasen lágrimas sobre el cadáver de un afecto, de una necesidad o de una costumbre! Pero yo los he visto inmóviles de espanto junto a los que nacen sin vida, frente a esas muertes pequeñas que los hombres no lloran. Para el hombre, cada muerto es la angustiosa imagen de su muerte.

¡Ah, yo desearía que un día nuestro, conservando su proporción de día dentro de nuestras vidas, abarcase mil años! Yo desearía que, por un instante, el tiempo de las otras vidas se redujese ante nosotros en una proporción inmensa. ¡Qué aleccionador, qué liberador sería entonces el panorama del mundo, el caleidoscópico espectáculo de la superficie de la tierra, retorciéndose vertiginosamente, crepitando en una renovación enloquecida de formas simultaneas y sucesivas que cambiarían, alzándose, derrumbándose y recreándose con una rapidez infinitamente más cambiante que el perfil de las llamas!

Inestable y cambiante como el perfil de una hoguera es la superficie del mundo. Toda su savia, toda su humedad y su materia se agrupa en hombres, plantas y animales. Y luego se desintegra para formar nuevos animales, nuevas plantas y nuevos hombres. Sobre la tierra, la muerte no es más que el cambio de una forma por otra, la liberación de energías contenidas en formas ya decrépitas, la transformación de elementos para mantener la plenitud de la vida. Por eso el hombre joven se resiste a morir. Por eso el hombre que ha cumplido su destino se desprende de la vida como el fruto maduro del árbol.

(Yo quiero caer sobre la tierra como un fruto maduro. Pudrirme abrazado a ella para que la tierra me absorba y luego me devuelva. No moriré nunca. Seré hierba con la misma lealtad con que ahora soy hombre. Seré alimento, para transformarme en sangre, con la misma naturalidad con que, al morir, sentiré que no cambio de forma para no morir definitivamente. Con la misma naturalidad con la que seré ángel, si llego a tener naturaleza angélica. Pero, ángel o hierba, no permaneceré en la tumba. Nadie permanece en las tumbas. Todas las tumbas están vacías).

Los hombres quieren regir la vida por la muerte. Viven para la muerte. Son esclavos de una otra vida que han construido con pedazos de mundo. Yo los he visto, a través de campos extraños y ciudades desconocidas, angustiados ante un futuro no ser, anticipando goces y tormentos o inmovilizados por la palabra eternidad. El hombre no puede abandonar el mundo ni aún en pensamiento. Hasta sus ideas de la muerte están amarradas a la vida. Hasta en sus imágenes de cielo aparece esta tierra, este mundo o su contrario, pero nunca otro distinto. Sus cielos y sus infiernos están poblados de nubes y de llamas. La eternidad de la otra vida que ha pensado no es más que lo opuesto de nuestro tiempo. El no ser de la muerte imaginada no es nada más que el reverso de nuestra realidad. Yo quiero decirles a los hombres que todas sus ideas de la muerte están construidas con pedazos de vida.

Sé que es hermoso pensar en la muerte cuando, en los atardeceres, las sombras borran el cercano azul de la atmósfera y el cielo se aleja hasta las estrellas. Sé que enriquece al alma el pensamiento de la muerte cuando, en las noches, sentimos en el espacio que la redondez del mundo está unida al universo y comprendemos en la inmutabilidad de los astros que no todo concluye con nuestras vidas. Pensamiento de la muerte… Precisarlo en palabras es como expresar en estatuas nuestras ideas de belleza. Estatuas: testimonios, pero nunca fuentes de vida. Muerte: fin, pero nunca final de la vida. Vivir regido por la idea de la muerte es como convertir una estatua en ídolo.

Temerla es tan absurdo como si los niños tuviesen miedo de ser hombres. Vivir para la muerte como si los jóvenes se inmovilizaran ante la certidumbre de la vejez. La muerte es una edad que se alcanza viviendo. Por eso es falso el sacrificio del héroe y legítima la muerte del hombre que ha cumplido su destino y se desprende de la vida como el fruto maduro del árbol.

(Yo no quiero ser héroe. No quiero morir en el campo de batalla. No deseo que me mate una herida. Ni la dignidad, ni el coraje, ni el temor, que valen menos que mi vida porque ella los contiene. Yo quiero morir de muerte. Quiero que me mate la muerte grande).

La muerte ¿Cómo temerla si es destino nuestro, si estamos predestinados a ella como a la acción y al amor, si llega naturalmente al final de cada vida ávida como la noche detrás de cada día? La muerte que tememos es obra nuestra. La verdadera muerte nos es tan ajena, indiferente y desconocida, como la muerte de la cual salimos al nacer, tan fácilmente que ni siquiera conservamos un recuerdo. Para nuestras vidas, nada se parece tanto a la muerte como la insensibilidad, la independencia y la ignorancia de lo que fuimos antes de nacer.

¡Ah, cuando comprenderán los hombres que el culto de la muerte no es nada más que una forma del amor a la vida!

domingo 18 de marzo de 2007

A esta foto le falta un Leguizamón

Festejando cualquier cosa en un barcito frente a Plaza Cortázar

sábado 17 de marzo de 2007


Lo que no acalaré nunca es que el encabezado de este blog es un recorte arbitrario de una pintura de Ariel Cortez . Luego la agregué mi nombre y el título.
Ayer estuve en Tantanakuy; realmente está quedando hermoso. Tiene una biblioteca privada que lleva el nombre de Calvetti; una sala donde proyectan películas, un bar ameno y cálido (cariñoso diría yo, pero no podría explicar por qué), un salón enorme para fiestas y para montar obras de teatro pequeñas, porque cuenta con escenario, luces, sonido... hasta un grueso y oscuro telón. Me recibió Elba Torres y mostró las instalaciones con orgullo y proyectos por doquier. Jaime no estaba, el verborrágico Jaime, tan buena persona, de los pocos artistas que son patrimonio de la humandad antes que la Quebrada.

viernes 16 de marzo de 2007

Encabezado

Este es un año de finalizaciones para mí. Me levanto cada mañana convencido que el tiempo acecha y que ya tengo que terminar de hacer lo que empecé ayer. Yo sé cuáles son los motivos de esa sensación de llegar a la última estación. Pero no importan aquí.

Y ese the end inminente me pone las pilas, trabajo demás, pienso demás, comparto momentos con mi familia que antes ni se me hubieran ocurrido. Estoy convencido de que a fin de año voy a tener una pequeña muerte, una muerte pasajera como un resfrío o un mosquito. Y después no sé qué será de mí. No puedo prever más que una estática foto en estado vegetativo. Algo se me está yendo de las manos, y ese algo soy yo.

jueves 15 de marzo de 2007

"Yo te dije" me retumba en la cabeza


Muchísimo tiempo sin publicar en el blog. Tal vez llevo mucho tiempo ocupado en actividades que no me interesan pero que me alimentan. Mi papá me diría “yo te dije”.

Acompaña este llanto una foto de Gianni Bulacio, joven fotógrafo que se las trae todas. Visiten su blog. El post anterior es antiquísimo, pero me sucede con Leguizamón que siempre vuelvo a sus largos y renegados versos, y siempre me queda esa misma sensación vértigo, de quitarle la piel a la realidad pero sin detenerse a mirar demasiado. Pero no con ánimo de destrucción, solo para ver qué hay, para mostrarte qué hay a vos, perejil, que vivís pendiente de Boca y del precio de la carne. Creo que Aguirre dijo que a Jujuy le falta su poeta suicida. Estoy leyendo Prosa Completa de Pizarnik, mezcla de textos inútiles de tan íntimos y de invasión acá, en el centro de la panza, de un estrangulamiento inminente de algo que se rompe de sólo mirarlo. Definitivamente no es de mis favoritas, pero escribe bien, muy bien. Las escritoras por lo general son pésimas, siempre tan melosas, siempre tan manifiesto ese instinto maternal que les arruina lo mejor de cualquier asesinato o traición de novela. Pero hay una excepción a mi desagrado por la literatura de escritoras: Florencia Abbate. La novela “El grito”, si bien recurre al género de bifurcación de historias que corren paralelas hasta las últimas hojas (del tipo “Cicatrices” de Saer, y en cine “Magnolia”, “Amores Perros” “Pulp fiction” y la muchas nominaciones pero pocos Oscar “Babel”), escribe sin piedad por sus personajes, personajes de vidas tristes o conflictivas, maltratados por la ciudad o el amor. No protege a ninguno, “no le da la teta” a ninguno. Tiene un libro de cuentos también, ya lo leeré cuando lo encuentre.

Llegó encomienda de Bahía Blanca. Los muchachos de Editorial Barricada enviaron “Grotescos” de Crespi y “Botero” de Dobal; además la Revista La Posición. Y yo les debo hace un mes varios libros de jujeños que les prometí. Todo vuelve, al principio les trataba de explicar esto, de cómo la vida se me va en la vida (diaria) y dejo para después tantas cosas… me estoy cansando, algo habrá que hacer o “vendrá la muerte y tendrá tus ojos” y los mío también.

Apología redundante para un poeta en ebullición*

Nada - Federico Leguizamón

Editorial de la UNJu. Colección “Mirilla”. Jujuy. 2005


Literatura que incomoda a los señores sensatos de buena familia, que horroriza a los ilustrados lectores borgeanos, que se vuelve espuma rabiosa-envidiosa de poetas que aún no sueltan la mamadera. Literatura, sí, como posición ante la vida y no como mero juego de habilidad con las palabras. Y a esta altura, posicionarse ante la vida es propio de la temeridad más que de la valentía, esta vida en la que es más fácil plegarse al discurso del otro, donde la adaptación es la regla de los buenos modales y la aprobación. Literatura, sí, con la crudeza elocuente del discurso sencillo y palpable, con los restos del espejo roto de la infancia lacerando algún bolsillo, con la humildad de saber que nada también lo es todo y que los grises son para los tibios…

Tanto “Nada” como Federico Leguizamón no pertenecen a este mundo. Los conozco a los dos y más de una vez los vi errar en cotidianeidades, en un esfuerzo por encajar de alguna manera en algún rincón. Y los resultados fueron malos por esa incapacidad de sobrellevar los buenos modales en sociedad, incapacidad propia de quien percibe que en el fondo las cosas tienen fecha de vencimiento y que los hombres disimulan cada mañana con maquillaje las heridas de la noche. “los vecinos gritan pero no quiero ver sus caras / que parecen no tener una arruga / (no quiero ver sus caras sin arrugas)”.

Todos somos tan prolijos, escribimos lo que empieza, lo del medio y al final el final. Una preocupación tan grave por la gramática y porque las palabras agudas que terminan en n, s o vocal lleven acento. Sábanas blancas bien planchadas sobre las que Leguizamón se arroja sin piedad, sin pedir permiso a mamá y sin mirar luego para atrás (no tiene tiempo de mirar para atrás, ya el adelante lo atropella visual y brutalmente) y sin, tampoco, arrojar disculpas. A un escritor le importa la literatura, no se puede estar atento al detalle oscilante de una llama cuando se pasea por el infierno. “el ojo vio todo y ahora se ha cerrado / quizás mañana repita esa suerte / mañana será tarde / mañana es mañana / y a ese lo alegra pensar en un futuro de luces / si piensa en un objetivo sentirá al tiempo detenerse / mejor dicho, su mente se detendrá”.

Impertinente Leguizamón, rockero literario en un Jujuy que no termina de incendiarse en sus aires de buenos modales y un paseo perfumado por Necochea y Belgrano pero jamás de camisa y corbata por las 8-20, “jujuy abierto / quebrado / en un rincón del universo / encerrado”. Se equivoca la gente que espera algo de él, porque él no se detiene para darte lo que querés: te lo dio tiempo atrás.

Sé que estas líneas resultan incompletas o caducas para un poeta, que en este mismo instante, ya está en otro lado desmenuzando la estética del buen ojo. Los invito, mientras tanto, a leer Nada y dejarse llevar.

¡Larga vida al poeta!

*Publicada en Revista Intravenosa Nº3, 2006, Jujuy.